Es la primera pregunta que me hacen y casi nunca tiene una respuesta directa. Voy a dártela: una web para una peluquería cuesta entre 250 y 3.000 euros, y dónde caigas dentro de ese rango depende de tres cosas concretas que te explico abajo.
No es un rango amplio por vaguedad comercial. Es que una landing de una página y una web con reservas integradas, galería y SEO local son dos productos distintos que resuelven problemas distintos.
Los tres rangos, con lo que incluye cada uno
250-450 € — una página, lista en una semana
Una sola página que cuenta quién eres, qué haces, dónde estás y cómo pedir cita. Diseño personalizado con tus colores, tu tipografía y tus fotos, no una plantilla con tu logo pegado encima. El botón de reservas enlaza a la herramienta que ya uses: Booksy, Fresha, WhatsApp.
Tiene sentido si estás empezando, si tu volumen lo mueves por Instagram y solo necesitas un sitio serio al que enviar a la gente cuando pregunte.
600-1.200 € — web completa con reservas dentro
Varias páginas: inicio, servicios, galería, equipo, contacto. El sistema de reservas va incrustado en la web, así que la clienta no sale a ninguna parte para pedir cita. Se añade galería antes/después, testimonios y el SEO local básico para que Google entienda dónde estás y a quién sirves.
Es el rango donde cae la mayoría de peluquerías con local abierto y clientela establecida. Es también el punto donde la web empieza a traer citas por sí sola en vez de solo confirmar que existes.
1.500-3.000 € y más — diseño a medida
Sin plantilla de partida. Diseño construido desde cero para tu marca, con reservas y pagos online integrados, textos escritos por un copywriter, y dirección de arte de las fotos si hace falta. Multi-idioma o tienda online si vendes producto.
Tiene sentido cuando el negocio ya funciona y lo que quieres es diferenciarte de los cinco salones que hay en tu misma calle.
Qué hace que el precio suba
Tres factores, en orden de peso real:
- El número de páginas. Cada página es contenido que hay que escribir, maquetar y revisar en móvil. Pasar de una a seis multiplica el trabajo, no lo suma.
- Las reservas integradas. Enlazar a Booksy con un botón es media hora. Incrustar el sistema dentro de la web, que se vea como tuyo y que funcione bien en el móvil es otra cosa completamente distinta.
- Diseño a medida frente a plantilla personalizada. Partir de una base sólida y adaptarla a tu marca es rápido y da buen resultado. Diseñar cada pantalla desde cero da un resultado único, pero cuesta semanas en vez de días.
Hay un cuarto factor que casi nadie menciona: tener las fotos listas. Un proyecto con fotos propias buenas avanza el doble de rápido que uno donde hay que resolver la imagen sobre la marcha.
Por qué la web de 50 € suele salir más cara
Las plataformas de «web en 10 minutos por 5 € al mes» no son una estafa. Funcionan. El problema es lo que no incluyen, y que solo se nota meses después.
- SEO real, no una casilla. Estas plataformas generan páginas casi idénticas entre sí. Google tiene poco con lo que distinguirte de otras mil peluquerías con la misma plantilla, así que no te posiciona.
- Mantenimiento. Nadie actualiza nada. El día que algo se rompe, se queda roto, y el soporte es un formulario que responde en tres días.
- Capacidad de crecer. Cuando quieras añadir reservas de verdad, una segunda ubicación o vender producto, descubres que la plataforma no lo permite y hay que empezar de cero. Ahí pagas dos veces.
El cálculo honesto es este: si la web de 50 € te consigue una clienta nueva al mes menos que una web bien hecha, y una clienta vale 40 € de media al mes, en un año la diferencia son 480 €. Más de lo que costaba la diferencia entre las dos webs.
Cómo saber cuánto necesitas tú
Una pregunta sirve para casi todos los casos: ¿cuántas citas pierdes al mes porque alguien no pudo reservar en el momento en que quiso hacerlo? Si la respuesta son dos o tres, la landing te vale. Si son diez o quince, el sistema de reservas se paga solo en el primer trimestre.
Puedes ver la comparativa completa de los tres planes, con todo lo que incluye cada uno, en la página de planes. Y si tienes peluquería, en esta página está explicado con más detalle qué cambia cuando la agenda se llena sola.
Una última cosa
Ningún presupuesto serio sale de una tabla de precios. Sale de entender qué hace tu negocio, cómo reservan tus clientas hoy y qué se está quedando por el camino. Los rangos de este artículo son reales y los cumplo, pero el número exacto se concreta después de esa conversación.
Si quieres tenerla, cuéntame de tu negocio y te digo con qué plan empezaría yo. Sin compromiso y sin insistir después.